Atenas, de un conjunto de asentamientos de la época Neolítica en la roca de la Acrópolis, pasó a ser el centro de la famosa civilización micénica, prosperando y desarrollando una actividad comercial en otras zonas del espacio griego. Progresivamente evolucionó en una fuerte ciudad-estado administrada por la aristocracia, conservando un puesto hegemónico y formando alianzas. Las reformas de Solón en el S.VI a.C pusieron los cimientos de la democracia, el tirano Pisístratos trajo riqueza a la ciudad y Clistenes, con sus radicales ideas, impuso la democracia un poco antes de expirar el siglo.