La tierra griega produce inmejorables materias primas para la producción de destilados. Fruta, otros frutos, hierbas aromáticas y semillas constituyen la base de la producción de bebidas como el ouzo, el tsipouro, el raki (dos tipos de aguardiente), el coñac, los licores, la tentura, la mastica, el concuat y otros muchos que encuentra uno viajando por Grecia. La tradición de la destilación que se pierde en los tiempos, continuó desde Bizancio en Agio Oros y, durante el Dominio turco, llegando hasta hoy.